Lectura del santo Evangelio según san Mateo


En aquel tiempo, Jesús “exclamó”: ¡Te doy gracias,

Padre, Señor del cielo y de la tierra, ¡Porque has

escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las

has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque

así te ha parecido bien!


El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie

conoce el Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino

el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar.


Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados

por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre

ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de

corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es

suave, y me carga ligera.”


Palabra del Señor.


G2, Mateo 11,25-30