Lectura del santo Evangelio según san Juan


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ha llegado

la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado. Yo les

aseguro que si el grano de trigo, sembrado en la tierra, no

muere, queda infecundo; pero si muere, producirá mucho

fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se

aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para la

vida eterna.


El que quiera servirme, que me siga, para que donde yo

esté, también esté mi servidor. El que me sirve será

honrado por mi Padre”.


Palabra del Señor.


G16, Juan 12,23-26