Lectura del santo Evangelio según san Juan
En aquel tiempo, llegó Jesús a Betania y Lázaro llevaba
ya cuatro días en el sepulcro. Betania quedaba cerca de
Jerusalén, como a unos dos kilómetros y medio, y muchos
judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas
por la muerte de su hermano. Apenas oyó Marta que
Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó
en casa. Le dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado
aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aun ahora estoy
segura de que Dios te concederá cuanto le pidas”.
Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió:
“Ya sé que resucitará en la resurrección del último día”.
Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree
en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está
vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú
esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor. Creo firmemente que tú
eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al
mundo”.
Palabra del Señor.
G14, Juan 11,21-27


