Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
Hermanos y hermanas:
Les voy a revelar un misterio:
no todos moriremos, pero todos seremos transformados en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene la trompeta final. Pues al resonar la trompeta, los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados. Porque es preciso que este ser nuestro, corruptible y mortal, se revista de incorruptibilidad e inmortalidad.
Y cuando nuestro ser corruptible y mortal se revista de
incorruptibilidad e inmortalidad, entonces se cumplirá la
palabra de la Escritura: La muerte ha sido aniquilada por
la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está,
muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado y
la fuerza del pecado es la ley. Gracias a Dios, que nos ha
dado la victoria por nuestro Señor Jesucristo.
Palabra de Dios.
E8, 1 Corintios 15,51-57


