Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
Hermanos y hermanas:
Todos los que hemos sido incorporados a Cristo Jesús por medio del bautismo, hemos sido incorporados a su muerte. En efecto, por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que, así como Cristo resucitó de entre los muertos por la
gloria del Padre, así también nosotros llevemos una vida
nueva.
Porque, si hemos estado íntimamente unidos a él por una
muerte semejante a la suya, también lo estaremos en su
resurrección. Sabemos que nuestro viejo fue crucificado
con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara
destruido, a fin de que ya no sirvamos al pecado, pues el
que ha muerto queda libre del pecado.
Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos
seguros de que también viviremos con él; pues sabemos
que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya
nunca morirá. La muerte ya no tiene dominio sobre él.
Palabra de Dios.
E3, Romanos 6,3-9


