Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses
Hermanos y hermanas:
No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que mueren en Jesús, Dios los llevará con él.
Lo que les decimos, como palabra del Señor, es esto: que
nosotros, los que quedemos vivos para cuando venga el
Señor, no tendremos ninguna ventaja sobre los que ya
murieron.
Cuando Dios mande que suenen las trompetas, se oirá la
voz de un arcángel y el Señor mismo bajará del cielo.
Entonces, los que murieron en Cristo resucitarán primero;
después nosotros, los que quedemos vivos, seremos
arrebatados, juntamente con ellos entre nubes, por el aire,
para ir al encuentro del Señor, y así estaremos siempre
con él.
Consuélense, pues, unos a otros con estas palabras.
Palabra de Dios.
E12, 1 Tesalonicenses 4,13-18


