Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
Hermanos y hermanas:
Sabemos que, aunque se desmorone esta morada terrena, que nos sirve de habitación, Dios nos tiene preparada en el cielo una morada eterna, no construida por manos humanas. Por eso siempre tenemos confianza, aunque sabemos que,
mientras vivimos en el cuerpo, estamos desterrados, lejos
del Señor. Caminamos guiados por la fe, sin ver todavía.
Estamos, pues, llenos de confianza y preferimos salir de
este cuerpo para vivir con el Señor.
Por eso procuramos agradarle, en el destierro o en la
patria. Porque todos tendremos que comparecer ante el
tribunal de Cristo. Para recibir el premio o el castigo por lo
que hallamos hecho en esta vida.
Palabra de Dios.
E10, 2 Corintios 5:1,6-10


