Lectura del Apocalipsis del Apóstol San Juan
Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el
primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el
mar ya no existía.
También vi que descendía del cielo, desde donde está
Dios, la ciudad santa, la nueva Jerusalén, engalanada
como una novia que va a desposarse con su prometido.
Oí una gran voz, que venía del cielo, que decía:
"Ésta es la morada de Dios entre los hombres; vivirá con
ellos como su Dios y ellos serán su pueblo. Dios les
enjugará todas sus lágrimas y ya no habrá muerte ni
duelo. ni penas ni llantos, porque ya todo lo antiguo
terminó"
Entonces el que estaba sentado en el trono, dijo: "Ahora
yo voy a hacer nuevas todas las cosas. Yo soy el Alfa y la
Omega, el principio y el fin. Al sediento le daré a beber
gratis del manantial del agua de la vida. El vencedor
recibirá esta herencia, y yo seré su Dios y él será mi hijo".
Palabra de Dios.
C10, Apocalipsis 20,11-21,1


